Históricamente, al municipio de Naucalpan de Juárez, le dieron el apelativo "de Juárez", el 19 de marzo de 1976, por acuerdo del Congreso del Estado de México, en mención de haber sido sede de la presidencia itinerante de Benito Juárez y su sede temporal.
Debido al apelativo signado por el gobierno del Estado de México, el Ayuntamiento de Naucalpan compró al escultor Ricardo Ponzanelli la estatua de Benito Juárez por un millón 250 mil pesos, de los cuales sólo se pagaron 550 mil.
Lamentablemente, por no pagarle al artista, en las primeras horas de este jueves, una grúa retiró la escultura de Benito Juárez que se encontraba en la explanada del Palacio Municipal por órdenes de su creador. La pieza de bronce tiene un peso de dos toneladas y una altura de 6.2 metros.
La escultura será trasladada a la fundidora donde se forjó, en el municipio de Oaxtepec, Morelos, lugar donde también se ubica el taller del autor.
El artista se dijo extrañado, pues Benito Juárez es un personaje significativo para el municipio, sin embargo, el Ayuntamiento argumentó que no tiene dinero para terminar de pagar la obra.
A consecuencia de lo anterior, el martes 16 de mayo, la Dirección de Patrimonio dio la autorización para retirar la obra, después de permanecer dos años y medio en el municipio, luego de que el escultor la solicitara en diciembre de 2015.
Mientras que a Ponzanelli el incumplimiento le generó problemas económicos, pues desde que entregó el trabajo, en diciembre de 2014, pagó mensualmente 50 mil pesos de intereses al taller que fundió la pieza.
Valoró que la obra se encuentra en buenas condiciones, por lo que la ofrecerá a diversos clientes, desde administraciones municipales hasta gobiernos estatales.
Añadió que, si decide fundir la pieza, la ganancia es de un millón y medio, más 300 mil pesos por la venta del molde.